jueves, 12 de diciembre de 2013

Conocidos por casualidad (PARTE 1)

En esta noche, quise recordar una historia que me encantaría contar, se trata de como mi mejor amigo conoció a la mujer que lo dejaría marcado, que tendría en él un antes y un después de su presencia en su vida. Esta historia comenzó en un día como cualquiera en la universidad, a excepción claro del encuentro que instantes más tarde tendrían Danielle –la chica de la que hablo- y Tom –mi mejor amigo-. Estábamos conversando Tom y yo en la cafetería de la universidad sobre un paseo que tendríamos horas después a la finca de uno de nuestros compañeros, en ese instante Danielle se acercaba con unas amigas de comprar su almuerzo –una de sus amigas era realmente hermosa-, cuando Tom se levantó muy repentinamente y sin mirar adelante, golpeo a Danielle y le hizo tirar todo su almuerzo encima de él –eso estuvo muy bien, quien lo manda a no mirar al frente cuando sale de esa manera- la cara de aquella por el momento desconocida chica era de horror, todos estaban riéndose y señalándolos –obviamente yo era de los que reía a carcajadas- para vaya sorpresa se llevó ella al ver que Tom le estaba sonriendo mientras se agachaba a recoger los platos y las cosas que habían caído al suelo, al levantarse le dijo
-Lo siento, fue mi culpa, no tuve intenciones de tirarte tu almuerzo, soy un descuidado, ¿Te puedo invitar a otro almuerzo? Pues de esté al parecer queda solo lo que tengo en mi camisa –quiso ser un poco cómico aquel momento y rio al ver que ella le lanzaba una leve sonrisa-.
-No te preocupes, yo me las arreglare y discúlpame tú, es que iba un poco distraída –agacho la cabeza como en modo de disculpa al decir esto último-.
Riendo a carcajadas por lo que escucho decir de aquella chica, le levanto el rostro por su mentón y le sonrió, se encogió de hombros y le lanzo una sonrisa.
-No seas engreída –insistió- yo invito, te he visto un par de veces en tus clases de leyes, quisiera preguntarte un par de cosas mientras almorzamos, ¿Te parece?
-No soy ninguna engreída, pero está bien, solo porque en realidad tengo mucha hambre y porque quiero saber cómo es que sabes que estudio leyes –dijo con severidad y desconfianza- nunca te he visto en alguna clase y primera vez que te veo en esta universidad.
Danielle suspiro consternada por ese momento, nunca antes había pasado por un momento así y de conocer a alguien de esa manera, pensaba en si debió haber aceptado aquella invitación, pero se vio interrumpida por las palabras de él.
-Bueno, veo que estás curiosa de saber porque se de ti, es una curiosa historia, ven y siéntate a comer y te lo diré, ya he pedido los almuerzos y vienen a traerlos –decía con amabilidad muy extraña, generalmente Tom no era tan amable con las personas, incluso no era de relacionarse mucho-.
Yo estaba sentado en la mesa de al lado donde ellos se habían sentado a almorzar, escuche todo lo que Tom le decía a aquella chica, no sabía que se traía entre manos pero en ese momento tenía mejores cosas que hacer y me fui, el resto de lo que hablaron lo supe momentos después, Tom vino contándomelo todo.
Un par de minutos pasaron para que llegaran los almuerzos, al momento de que el chico de los almuerzos se retirará, Tom le dijo a la chica.
-Qué pena no haber presentado, mi nombre es Tom Crain, ¿Cómo te llamas? –pregunto apenado-.
-No te preocupes, me llamo Danielle Pierce, ahora dejémonos de rodeos y dime como es que sabes de mí –respondió desafiante-.
-Cálmate, joder, tampoco es que sea la gran cosa, no es que sea un acosador o bueno, no tanto –rio tratando de romper el hielo, notaba que Danielle se sentía un poco incomoda, aunque no sabía si lo que había dicho había sido lo mejor-.
Al ver la expresión de desagrado de Danielle, decidió empezar a contarle que ella era compañera de curso de una niña que a él le llamaba la atención y que a veces pasaba por su salón a espiarla entra clases, entre sus varias incursiones de acosador silencioso, la vio cerca a aquella chicha y pues por eso recordaba su rostro, curiosamente esa chicha de la que hablaba era amiga de Danielle, o bueno esto no era tan curioso, ella ahora entendía el interés de esté en hablar con ella, lo que Tom no le dijo a Danielle, fue que además de esa chica, había alguien más que llamaba mucho su atención.
-Ah claro ahora entiendo todo –dijo cortante Danielle al ver que Tom parecía haber finalizado su historia- supongo que toda este show solo es para poder acercarte a ella.
Tom se sintió un poco intimidado por la forma en lo que aquello había sonado, tenía razón, pero tampoco tenía porque ser así, le había gustado la actitud honesta de Danielle.
-Bueno si lo dices de esa forma no suena para nada bien, pero si, es algo así. Es más, quería invitarles a un paseo a una finca que está a algo más de 10 minutos de aquí, irán muchas personas, solo quisiera tener la posibilidad de hablar con tu amiga y es la ocasión perfecta –intentaba persuadir a Danielle para que viera sus buenas intenciones-.
-Le diré a ellas haber que dicen, no te aseguro nada, por lo menos yo no iré –dijo mientras se levantaba de la mesa-.
-¡No!, pero la idea es que vayan todas ustedes, así se sienten seguras de que nada les pasará, es más si quieres pueden decirle a sus amigos, no hay problema con eso, solo quiero que vayan todas.
-Uhmm, ok –respondió un poco desconfiada- está bien, le diré a todos, pero en caso de ir debemos regresarnos temprano, ¿OK? –Dijo con severidad-.
-No hay prob
lema, yo las traeré de vuelta cuando lo necesiten.
Danielle fue donde sus amigas, no muy emocionada por el tal paseo, pero al decirles a ella no dudaron en decir que si ni un solo segundo, le dijeron a dos de sus amigos que aceptaron acompañarlas para que estuvieran tranquilas, a pesar de eso ella seguía sin ánimos, no confiaba mucho, pero por sus amigas accedió ir.
-Ok, todos aceptaron, pero nos devolveremos temprano.
-¡PERFECTO! –dijo con notable emoción- entonces reúnanse y estén listas que en menos de 15 minutos salimos, nos encontramos aquí mismo.
Así Danielle vio partir a Tom hacia unos salones que suponía era donde le dictaban clases, se encontró con unas personas y hablaban muy entusiastas, sobre todo él.



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