miércoles, 12 de marzo de 2014

Concede un detalle

Hace poco leí una frase de Pablo Neruda que decía "Por qué se me vendrá todo el amor de golpe cuando me siento triste, y te siento lejana..." en muchos aspectos es bastante normal verlo en nuestra vida diaria y no solamente en cuestiones del amor. Y aunque no soy un fan de Neruda -apenas y lo he leído muy por encima- me ha quedado grabada está frase, además de que hace mucho tengo la pendejada de escribir algo y pues está es la excusa perfecta.
A menudo tanto hombres como mujeres se quejan de que hay un cierto abandono o falta de demostraciones por parte de las personas cercanas a ellos, por parte de su trabajo, de las cosas buenas e incluso con quien más nos mostramos más insatisfechos es con Dios; el amor por Él siempre aparece en los momentos donde todo nos parece que no puede ir peor, donde nos encontramos más tristes, cuando de cierto se ve reflejado en gran medida que el amor es engañoso y que muchos lo confundimos con la necesidad de ser queridos. En un aspecto donde es más visible, tenemos todo el tiempo del mundo; las horas; minutos y segundos para darle una demostración o un detalle, aunque sea minúsculo a esa persona que queremos o amamos, pero preferimos esperar a cuando la tristeza se apodera de nosotros sin pensar acaso que la otra persona también lo está y sea precisamente por la falta de esos detalles.

Es irónico como a aquellas personas a las que se les hace más difícil dar un detalle, una demostración de afecto, terminan por recibir mucho más de lo que ellos estarían dispuestos a dar. He visto como parejas tienen un constante inconveniente de dar y recibir, porque mientras uno recibe y disfruta, el otro lo hace solo a manera de buscar algo de agradecimiento, ya que no recibe desinteresadamente. He aprendido de cierta forma a que no importa mucho que no recibas nada a cambio, la verdadera felicidad esta en ver a aquella persona por la cual haces algo, que disfruta de lo que haces por ella; sonríe con lo que haces; le ayuda a muchos aspectos de su vida tu sola presencia -que puede ser lo único que necesite en ocasiones-; en pocas palabras que aunque sea un "te deseo un lindo día", logre grandes cosas, porque tendrás la satisfacción que esa pequeña frase fue el inicio para un lindo día, así mismo podemos verlo en nuestra relación con Dios, no esperemos a que lo sintamos más distante de nosotros para poderle dar gracias por el simple hecho de estar presente en el mundo, porque así como hoy podemos estar como yo en este momento -disfrutando de un poco de frío, escuchando música que me anima y escribiendo esto- mañana simplemente una enfermedad, un accidente o cualquier cosa nos puede arrebatar todo eso.

Yo empece con un "Gracias" diario a Dios, con un "buenos días mi amor" a mi novia y con un "espero tenga buen día, que le vaya muy bien" a mi madre y mi hermana, puede que ninguno me devuelva alguna de esas cosas o no lo haga muy a menudo, pero cuando Dios me demuestra con cosas buenas en mi vida que escucho ese "Gracias", cuando mi novia me responde los buenos días y en realidad le va bien, y cuando mi madre y mi hermana me dicen que les fue muy bien en su día, ese simple hecho es gratificante para mi.


No hay comentarios:

Publicar un comentario